Estoy mueeeeerta, enferma y cansada. Con insomnio, dormí entrecortado, estoy despierta desde las 06.20 a.m, escuché música, escribí, leí, canté, grité y lloré. Linda canción me copó hoy por la matina, la canté, la grité. No sabés de qué manera me aburrí hoy, no había nadie con quien hablar, nadie a quien pelear, ni gritar, ni nada. Igual lo positivo es que me siento mucho mejor, me hizo bien pasarme la mañana escuchando a Abril (Voz - Cuentos borgeanos) y leyendo un poco (Sascha Yegulev: La historia de un asesino de Leonid Andreiev). En fin, no los aburro más con mi historia, los dejo con la canción que me alegró la mañana.
Dejemos de una vez todo el rencor,
y vamos a sentir que así de fácil es
creer en el amor cuando se tiene
sentido del dolor.
Tu voz, se pierde en mí como caricias
tu voz, ese sonido que lo hechiza.
Saber, que al menos queda la locura,
tu voz.
Dejemos de una vez las dudas que
nos llenan de sufrir,
mirá que fácil es crear entre los dos
un propio sol, que alumbre el porvenir.
Tu voz, se pierde en mí como caricias
tu voz, ese sonido que lo hechiza.
Saber, que al menos queda la locura,
tu voz, tu voz, tu voz.
6.16.2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 deseos contados:
Publicar un comentario
Tell me your thoughts.